Inicio   /   Latinoamerica  /   El pueblo con Lula
El pueblo con Lula
Download PDF

Supporters of former Brazilian President Luiz Inacio Lula da Silva protest against the ordered Lula to turn himself in to police within 24 hours to serve a 12-year sentence for a graft conviction, in Sao Bernardo do Campo, Brazil. April 5, 2018. The signs read; "No prison for Lula." REUTERS/Paulo Whitaker

Al comenzar esta nota sabemos lo que todos. La dictadura financiera, a través de su representante, el juez Moro, dictó sentencia y Lula Da Silva se encuentra preso. No es casual que el juez que se apresurara a condenar a Lula, haya realizado un curso dictado por el Departamento de Estado de EEUU, llamado “Projeto Pontes”(Proyecto Puentes), que en resumidas cuentas es una maniobra más de la injerencia yanki sobre las semicolonias de América de Sur.

En un documento revelado por WikiLeaks, se menciona al juez Moro como uno de los entusiastas juristas brasileros en adoptar los lineamientos allí expuestos e incluso profundizarlos. Con la excusa de “consolidar el entrenamiento bilateral de la aplicación de leyes y habilidades prácticas de contraterrorismo”, EEUU manipula e impone legislaciones que son favorables a sus intereses. Como vemos, no le preocupa si Lula es culpable o no, o si hay pruebas o no; el hecho es que el ex presidente no es funcional a sus objetivos, su política desde el primer momento ha sido y será antiimperialista.

Han pasado décadas pero el verdugo es el mismo, aquel que en la década del 50 “suicidaba” a Getulio Vargas.

¿Qué han tenido estos dos hombres que los demás no? La convicción de gobernar para el pueblo y por el pueblo. Y esto, a las minorías enriquecidas brasileras les revuelve el estómago.

Tanto Getulio como Lula llevaron adelante una política nacional, con participación del Estado en la economía, un plan de industrialización y de sindicalización de los trabajadores que venían sufriendo las consecuencias de un modelo flexibilizador e injusto.

Por un lado, Lula es repudiado y tratan de eliminar su influencia política; por el otro, es defendido con ímpetu por el pueblo brasilero. La causa de ambas realidades reside en lo mismo: el expresidente pugnó por el bienestar de los trabajadores como pilares del proceso de desarrollo del Brasil.

Una de las cosas que más molestan a la derecha local es la clase social de donde proviene el expresidente. Los sectores conservadores no pueden permitir que un ex obrero metalúrgico, que pasó gran parte de su vida en la extrema pobreza, haya presidido la mayor economía de América Latina y pretenda volver a hacerlo. Esto nos recuerda al famoso dicho de Prat Gay, ex Ministro de Hacienda y Finanzas de Macri, que al referirse a futuras elecciones presidenciales decía: “No vaya a ser que en 2020 estemos hablando de fulano de tal, que vino, no sé de dónde, de Santiago del Estero, que no lo conocíamos, apareció de la nada y resulta que se quedó con todo el poder”. El mismo odio de clase, diferente país.

Aunque Lula haya sido condenado por la causa “Lava Jato”, cuyas pruebas son solo testimonios del personal de Odebrecht, las clases más postergadas lo siguen eligiendo no por su carisma, sino por aquellas políticas sociales que llevó adelante mientras era Jefe de Estado.

Durante su presidencia se incorporaron 30 millones de trabajadores, que a su vez salieron de la pobreza, y se otorgaron becas para que todo aquel que estuviera en edad escolar pudiera asistir a la escuela. Esto se dio por voluntad política y porque Lula logró estabilizar la economía del Brasil, que creció a un ritmo promedio de 4,1 por ciento anual.


Con información de:
http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-42812596
https://www.elespectador.com/noticias/elmundo/el-brasil-deja-lula-articulo-242902
http://www.perfil.com/politica/furcios-y-discriminacion-los-errores-comunicacionales-de-prat-gay.phtml
https://elpais.com/internacional/2018/04/05/actualidad/1522964276_146461.html

Notas Relacionadas