Inicio   /   Sindicato  /   ANÁLISIS SEMANAL / Cambiar para que nada cambie
ANÁLISIS SEMANAL / Cambiar para que nada cambie
Download PDF

Un repaso por la semana político sindical. Los recientes cambios en los gabinetes, la marcha de la economía, el lanzamiento del Frente Sindical para el Modelo Nacional, las múltiples protestas de la semana. 

Por LEONARDO MARTÍN 

Semanas turbulentas son las que atraviesa nuestro país a las cuales el Presidente busca asociar a fenómenos metereológicos, culpa a crisis externas y a 70 años donde el pueblo argentino vivió por “arriba de sus posibilidades”. El Gobierno trabaja arduamente argumentos en el terreno comunicacional  para desviar el eje genuino de la discusión que es el verdadero desastre de sus políticas económicas. Endeudamiento externo, apertura importadora con déficits comerciales records, fuga de capitales sin control y tantas otras medidas de las cuales se advirtieron sus consecuencias y que hoy se comienzan a sentir de manera plena sus efectos.

En medio de la crisis política y económica Mauricio Macri buscó dar señales de austeridad recortando más de la mitad de los ministerios pasando de 21 a 9. En apariencia un profundo cambio, pero al repasar los nombres no es más que una modificación en el equilibrio interno gubernamental. Entre ellos la degradación del Ministerio Trabajo al rango de Secretaría bajo la órbita del Ministerio de Producción que dirige Dante Sica. El argumento oficial es que de ese modo se podrá articular mejor las políticas de producción en relación al empleo. También se puede argumentar, en tono con lo que ha sido la gestión de Jorge Triaca, que no es un área prioritaria para el Gobierno o sí, pero siempre para el lado contrario de los intereses de los trabajadores. Lo mismo se puede aplicar a la rebaja del Ministerio de Salud a Secretaría. Un gesto de sinceridad del pensamiento de la alianza gobernante y del lugar que asigna a esos temas.

El ministro Dante Sica ha tenido una semana de trabajo intensa con entrevistas a diferentes medios de comunicación y visitando una conferencia de la Unión Industrial Argentina en Parque Norte. En ese encuentro, casi como una metáfora del presente, se vino a pique el ascensor en el cual viajaban el Ministro junto a otros dirigentes y empresarios. Sólo hubo que lamentar algunos golpes y el susto. En la industria, lamentablemente, son despidos, suspensiones y cierre masivo de pymes.

El discurso de Sica tiene un componente más industrial que el de sus pares de Gobierno por lo cual muchos dudan de la capacidad de maniobra que tendrá en su rol como ministro. Lo cierto es que, también, comparte el diagnóstico esencial del Gobierno nacional que integra desde hace unas semanas. Plantea como un eje central la baja del déficit fiscal que en su visión permitirá ir reduciendo impuestos para ganar en competitividad y moderar la inflación. De ese modo se generarán las condiciones para mayores inversiones, celebrando el tipo de cambio alto a partir de la devaluación de los últimos meses. También avanza con medidas paliativas como tasas especiales para el financiamiento de Pymes y el relanzamiento del programa Precios Cuidados. No ha habido referencias a los tarifazos y al fuerte impacto que tiene en los costos de las pymes, ni los aumentos constantes de combustibles que afectan los costos. El planteo apunta a generar una industria orientada a la exportación más que a una que alimente un mercado interno robusto.

Con sutileza, Sica también expresó la necesidad de avanzar con la reforma laboral en el Congreso. El recorte brutal del salario real con la devaluación más la crítica situación política, pospuso por ahora, el debate acerca de la reforma laboral. Pero sigue allí latente.

DmRHHi1WsAEW-le

EL FRENTE SINDICAL PARA EL MODELO NACIONAL

Dentro de las principales novedades de la política nacional está la conformación del Frente Sindical para el Modelo Nacional que integran la Corriente Federal de Trabajadores, el moyanismo y el SMATA. El bautismo se de dio el lunes pasado en la sede del SMATA avanzando en la unidad para actuar tanto en el frente político como en el sindical. Un espacio que promete tener un rol muy activo en los tiempos venideros y que genera una enorme expectativa en aquellos que repudian las políticas del macrismo.

La primer actividad como espacio fue el encuentro el jueves pasado con la Federación Argentina de Municipios que lidera Verónica Magario con presencia de los dirigentes más destacados del espacio. La actividad del Frente Sindical continuará el próximo 20 de septiembre (fecha aún a confirmar) con un acto junto a delegaciones regionales de la CGT en el microestadio de Ferro. Hubo un pedido reciente para que la CGT convoque a las delegaciones regionales, pero hasta ahora no hubo la mínima señal de la conducción de hacerlo.

LA DEBACLE ECONÓMICA

Sobras los números para mostrar la veloz debacle económica que generaron las políticas del macrismo. Para este año el Gobierno asume que la caída será del 2,4% con una inflación del 42%. Información que surgió del propio Ministerio de Economía según se conoció en un documento que se “filtró”. La agencia del establishment financiero internacional Moodys tiene un panorama aún más sombrio previendo una caída del 3% con una recesión que se podría extender por los próximos dos años. El esfuerzo necesario del cual se cosecharán los frutos en el futuro argumentan el Presidente y sus funcionarios, muchos de ellos muy preocupados en multiplicar sus fortunas a lo largo de su vida, pero con un costado espiritual con extractos de budismo. Dio una muestra el saliente Mario Quintana en su despedida leyendo un poema de Thitch Nhat Hanh que tocó la fibra sensible de nadie.

Tuvimos metas muy ambiciosas en un país que no estaba listo” sentenció el Ministro Dujovne en otro esfuerzo comunicacional para encubrir el fracaso. Tras rumores de renuncia en un contexto sin aspirantes a su puesto, el ministro viajó a Washington para renegociar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional apenas dos meses después del reciente, pero ya viejo acuerdo. El menú incluye adelantamiento del préstamo previsto para 2020 en 2019 por parte del FMI y quizás, si es posible, tocar alguna otra ventanilla para sumar más endeudamiento para afrontar vencimientos de una deuda de improbable pago en el corto y mediano plazo. Hasta ahora el único punto donde el Gobierno ha demostrado una notable capacidad: contraer deuda. Medalla de oro para Luis Caputo que en medio de la tormenta se hizo una escapadita a Río de Janeiro para disfrutar el sol de Ipanema. Privilegios que algunos sí pueden tener.

Mientras tanto,  la economía de millones de argentinos entra en una zona de riesgo con la estampida inflacionaria que se siente fuerte en los alimentos, con despidos, suspensiones y un horizonte que no presagia nada positivo. Inclusive el presidente de la UIA, Miguel Acevedo advirtió que “la cadena de pago está destruida”. Las tasas de interés al 60%, un mercado interno en recesión, volatilidad cambiaria. Una situación inmejorable.

Los economistas prevén una inflación en agosto del 4%, un número similar para septiembre en un mes donde se comenzará a sentir el impacto de la devaluación reciente. Para recalentar aún más el índice inflacionario, los combustibles aumentaron un 12% en promedio y comenzaron las audiencias para incrementar los servicios públicos donde se estima que habrá un nuevo incremento del 30%. Siguiendo así para pagar la factura de la luz, el gas y el agua será un lujo digno de un jeque árabe dueño de la mitad de los pozos petroleros de su país o tener varias miles de hectáreas sembradas o ser accionista de una empresa de energía.

La situación social comienza a tensarse con intentos de saqueo en Saenz Peña (Chaco), Mar del Plata, Comodoro Rivadavia y algunos sectores del Conurbano bonaerense. El saldo trágico ha sido la muerte de un niño de 13 años, Ismael Rivera, con un disparo en el pecho. Hecho justificado por algún funcionario perdido del Gobierno nacional al que sólo se le conoce su actividad en redes sociales. Mientras tanto, queda terreno fértil para las elucubraciones de la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que, fiel a su estilo, aprovecha para denunciar conspiraciones políticas y agitar fantasmas desestabilizadores. De manual.

telam

MOVILIZACIONES Y CONFLICTO SINDICALES

Las movilizaciones, los reclamos se multiplican con conflictos que se agudizarán en los próximos meses de modo inevitable. Según el último relevamiento de la consultora Diagnóstico Político sobre cortes de calles, en agosto se registraron 507 piquetes, lo que representó un 21% más respecto de julio.

Esta semana comenzó con un paro y movilización de la CGT San Lorenzo en Santa Fe en uno de los cordones industriales más potentes del país. Allí se sienten los efectos de la política desindustrializadora del macrismo. Desde el cierre de Ar Zinc a comienzo de 2016 (más de 500 trabajadores en la calle) a los recientes despidos en la planta de Fabricaciones Militares en Fray Luis Beltrán.

También movilizaron los trabajadores de Télam acompañados de otras organizaciones sindicales y agrupaciones políticas desde el Obelisco al Centro Cultural Néstor Kirchner. Allí reclamaron por la reincorporación de los 357 despedidos en junio pasado demandando que se cumplan los fallos judiciales que ordenan reincorporación de los trabajadores que activaron la vía judicial y la presentación del Procedimiento Preventivo de Crisis por parte de las autoridades de la agencia estatal de noticias. También denunciaron el vaciamiento de los medios públicos como ha ocurrido con la programación de Radio Nacional, con los despidos y baja sensible en la producción o total para Encuentro, Paka Paka y DeportTV.

Organizaciones sociales, entre ellas la CTEP, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa lanzaron un plan de lucha que se extenderá a lo largo de septiembre. El primer paso fue movilizarse el jueves pasado a la sede central de la ANSES en la Ciudad de Buenos Aires para reclamar un incremento de la Asignaciones Universales, de las jubilaciones, pensiones y de los programas de empleo. Continuarán con ollas populares la próxima semana, con otra movilización a las puertas de la Secretaría de Energía y con una participación activa del paro del próximo 25 de septiembre.

También fue la semana donde la dos CGT que conviven en Córdoba junto a las dos CTA y organizaciones sociales y estudiantiles se movilizaron en la capital provincial. El menú de reclamos fue variado “contra el ajuste y la recesión, en defensa de los puestos de trabajo y el salario, en defensa de la educación pública, del sistema previsional público de la obras sociales y rechazando la ley provincial 10.033” que significó un ajuste en las jubilaciones y pensiones.

Los trabajadores de diversas reparticiones del Estado se han movilizado en la semana. En el caso de la ahora Secretaría de Agroindustria reclamando la incorporación de los más de 500 despedidos. También hubo marchas a partir de la reconfiguración ministerial donde existe el temor que concluya en despidos a partir de la superposición de algunas tareas como en las áreas de salud y de trabajo.

GOBIERNO, CAMINO AL ICEBERG

Como queda en evidencia, haciendo un sencillo recorte de los múltiples datos negativos sobre la marcha del país que emergen día a día, el panorama presente y futuro es sombrío. La única salida a esta situación es un cambio urgente de las políticas económicas. El desenlace de la actuales políticas ya está probado que terminan en un inevitable fracaso con un impacto social doloroso para las grandes mayorías. Existen otros caminos y herramientas que podría utililizar el Gobierno para cambiar este presente que generó con sus medidas, pero a esta altura, la certeza es que no lo hará.

Tras el acuerdo con el FMI, el ajuste y las señales a los mercados de que se pagará la deuda son el norte de la alianza Cambiemos. El impacto social comienza a hacerse sentir con mayor profundidad en una economía que empeorará su marcha. El Gobierno buscará apagar el incendio incrementando algunas partidas de gasto social, esa es su única respuesta. Sin embargo, la realidad comienza a desbordar las políticas de ajuste y a mostrar que no son sustentables socialmente ni con un poco más de “gasto social” ni con el desembarco de miles de policías en los barrios. Sin embargo, no han hecho ni existe la menor intención de cambiar el rumbo de un barco, que pese a las múltiples advertencias, va derecho a pegarsela contra el iceberg, situación en la que ya sabemos quienes tienen asegurado un lugar en los escasos botes disponibles.

Notas Relacionadas